Incluso un envío de tan solo 3,5 milímetros de largo y medio milímetro de diámetro puede suponer un reto logístico, especialmente cuando se trata de material radiactivo de baja a media actividad para uso médico. Recientemente, a. hartrodt gestionó con éxito el despacho de aduana y la entrega local de esta carga peligrosa, que llegó al Aeropuerto Internacional de Manila, en Filipinas, mediante transporte aéreo desde Alemania. «El proyecto requirió una coordinación minuciosa y el cumplimiento estricto de normativas muy rigurosas», afirma Jois Diane Dizon, gerente de cuentas de a. hartrodt Filipinas en la ciudad de Makati, al describir el desafío particular.
De conformidad con las normas internacionales de seguridad
Los hospitales locales necesitan materiales radiactivos para aplicaciones como la radioterapia contra el cáncer, las técnicas de imagen médica nuclear y los diagnósticos de laboratorio. Estos materiales se distribuyen por Manila y la región de Mindanao. En este país insular del sudeste asiático, la supervisión corre a cargo del Instituto Filipino de Investigación Nuclear (PNRI), que garantiza el cumplimiento de la normativa nacional, en consonancia con las normas internacionales de seguridad, en lo que respecta a la manipulación, el embalaje y el transporte seguros de los materiales radiactivos.
El transporte por camión y buque Ro-Ro se supervisa de forma continua
«Uno de los requisitos fundamentales era el certificado PNRI, sin el cual no se pueden importar materiales radiactivos», explica Jois Diane Dizon. El equipo de despacho de aduanas de a. hartrodt Filipinas pudo presenciar de primera mano cómo los representantes de la autoridad aduanera, en coordinación con los responsables de seguridad radiológica, revisaron minuciosamente la documentación e inspeccionaron físicamente la carga. El envío permaneció sellado durante la inspección y, tras recibir la autorización de las autoridades, fue transportado al hospital por una empresa asociada mediante camión y buque Ro-Ro, incluso antes de lo previsto. «Nuestro equipo supervisó todo de forma continua», destaca la gestora de cuentas.
Jois Diane Dizon describe el proyecto como «un paso importante para desarrollar la experiencia en la gestión de envíos especiales, incluidas las mercancías peligrosas». Ella cree que a. hartrodt Filipinas se volverá aún «más competente y activa» en este segmento.